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Tecnología

El aumento de potencia en faros LED genera riesgos en carreteras mexicanas

La tecnología de iluminación LED en vehículos modernos ha mejorado la visibilidad, pero su intensidad excesiva provoca deslumbramiento peligroso para otros conductores.

Redacción Órbita
Foto: motorpasion.com.mx

La evolución tecnológica en los sistemas de iluminación automotriz ha transformado la experiencia de manejo en México. Durante las últimas décadas, la industria pasó de los tradicionales focos de halógeno a las luces de xenón y, actualmente, a los sistemas LED de alta intensidad. Si bien estos dispositivos ofrecen una claridad superior para quien conduce, diversos especialistas y usuarios de las carreteras federales han señalado que el brillo excesivo de estas unidades está comprometiendo la seguridad vial al deslumbrar a los conductores que circulan en sentido opuesto.

El problema central radica en la configuración y potencia de los nuevos faros, los cuales emiten un haz de luz blanca muy intensa que puede saturar la visión periférica de otros automovilistas. En condiciones de baja iluminación, este fenómeno reduce drásticamente la capacidad de reacción ante obstáculos, peatones o cambios en la infraestructura vial. Esta situación ha generado un debate sobre la necesidad de actualizar las normas oficiales de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SCT) respecto a los niveles de luminancia permitidos en los vehículos nuevos que ingresan al mercado nacional.

Ante este panorama, organizaciones civiles vinculadas a la seguridad vial han sugerido la implementación de revisiones más estrictas durante las verificaciones vehiculares. La propuesta busca que los sistemas de ajuste automático de altura y la intensidad de los faros se alineen a estándares que garanticen la visibilidad necesaria sin cegar a los demás. Aunque la tecnología LED es eficiente energéticamente y duradera, la falta de una regulación técnica homologada en el país ha permitido que muchas unidades circulen con configuraciones que exceden los rangos de confort visual.

Por ahora, las autoridades no han emitido nuevas directrices obligatorias, pero el llamado a las armadoras es claro en cuanto a considerar el impacto de la iluminación en el entorno urbano y carretero. Los conductores son exhortados a revisar la alineación de sus faros para evitar que la luz se proyecte directamente hacia el espejo retrovisor o el parabrisas de los vehículos cercanos. La seguridad en las carreteras depende no solo de la tecnología disponible, sino del uso responsable y regulado de la misma.

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