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Economía

Reconfiguración global e inteligencia artificial impulsan el crecimiento económico en 2026

América Latina se consolida como punto estratégico en la rivalidad comercial entre Estados Unidos y China, apoyada por la demanda de minerales críticos y el avance tecnológico.

Redacción Órbita
Foto: forbes.com.mx

La economía global muestra señales de resiliencia durante este segundo semestre de 2026, impulsada por una reconfiguración de las cadenas de suministro y el despliegue acelerado de la inteligencia artificial. América Latina se ha posicionado como un actor central en la disputa geopolítica entre Estados Unidos y China, atrayendo inversiones gracias a su riqueza en minerales críticos, recursos energéticos y capacidad de producción agrícola. Este escenario exige a las autoridades mexicanas y regionales una estrategia clara para aprovechar la relocalización industrial y las nuevas demandas del mercado internacional.

Especialistas del sector financiero indican que la integración de herramientas de inteligencia artificial en la industria manufacturera ha permitido optimizar procesos y elevar la competitividad de los productos exportados. Para México, la cercanía con el mercado estadounidense y el fortalecimiento de la infraestructura logística se presentan como ventajas competitivas clave. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha señalado que el dinamismo del sector externo contribuye significativamente a la estabilidad macroeconómica del país, permitiendo una mayor integración con los mercados globales.

El interés internacional por los minerales críticos, esenciales para la transición energética, ha colocado a varios países de la región en el centro de las negociaciones diplomáticas. Mientras Washington busca asegurar cadenas de suministro seguras y resilientes, China mantiene una presencia constante a través de proyectos de infraestructura y financiamiento. Este contexto obliga a las naciones latinoamericanas a equilibrar sus relaciones comerciales, procurando que la explotación de recursos genere valor agregado y desarrollo social en las comunidades locales.

El crecimiento proyectado para este año también depende de la capacidad de las economías nacionales para adoptar tecnologías emergentes sin comprometer la estabilidad social. La formación de capital humano capacitado en áreas técnicas y digitales es una prioridad identificada por los organismos económicos, quienes sugieren que la inversión en educación y digitalización será el factor determinante para mantener el impulso económico en los próximos años. En México, el diálogo entre el sector público y privado se mantiene activo para capitalizar estas oportunidades de inversión extranjera directa.

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